Me acuerdo de que siempre me decían que en materia de debate político, no vas a encontrar nunca un triunfo tan aplastante como el de Caputo sobre Saadi en el debate sobre el Canal del Beaggle. Fue en el programa de Bernie "Nueva Ciudad" (Neustadt) durante 1984. Allí se inmortalizó la frase "las nubes de úbeda", en honor a Claudio que ya jugaba en la séptima de Rosario Central y prometía lo que nunca fue. Fijate lo caliente que estaba Saadi que quería hacer una pregunta y está dos horas buscando papeles. La cagó. Se calentó y perdió feo, mal, al punto de que nunca pudo formular esa pregunta que taaaan imporante era para todos los argentinos, según él.
Los políticos sufren este tipo de contratiempos, pero seamos justos, no son los únicos.
A Román le pasó en Bandfield. Boca jugaba contra el cuadro del cabezón Duhalde en el sur de la provincia de Buenos Aires. Corria el apertura del año 2002. Venía aguantando una marca personal muy pegajosa de Santa Cruz, defensor del taladro. Promediando el primer tiempo, aquel zaguero rústico, lo sorprendió al 10 xeneixe con una actitud muy extraña. En plena jugada de ataque de Boca y con Román dominando la redonda, le colocó su dedo índice en el ano. Si, le metió el dedo en el culo! Ante tamaña agresión, Román se calentó y le manifestó su inconformismo con un derechazo furtivo. Consecuencia: roja y a las duchas. Para lavarse bien y desinfectarse de cualquier vestigio.

También te podés calentar. Claro que sí. Pero hay otro tipo de calenturas.
Si sos el mejor golfista de la historia, y hacer oyo en uno es muy fácil para vos, es muy difícil que frenes tu calentura ante algunas tentaciones (ojo, si no sos el mejor golfista y jugás por joder, te puede pasar lo mismo). Eso le paso al "Tigre Maderas". Se comió a cuanto caramelito andaba dando vueltas por el green.
Pero... nada fue gratis. La señora lo corrió a palazos y después tuvo que salir como un gomalín de la primera hora a pedir disculpas por TV. Con una sarta de argumentos que no se creía ni la madre Teresa... pero el marketing y sus empresas auspiciantes lo necesitaban. Se calentó, morfó de lo lindo, pero después perdió. Plata, muuuucha plata perdió.
Éstos son algunos de los ejemplos que nos dejan ver que, muchas veces, el que se calienta, pierde!
Porqué se detuvo la producción textual? Sus lectores necesitamos más post.
ResponderEliminarDesde ya mis cordiales saludos,
Mel